Requisitos para la custodia compartida

¿Qué es la custodia compartida?
La custodia compartida es un régimen en el cual ambos padres asumen de manera equitativa la responsabilidad y convivencia con sus hijos. Este modelo establece que los menores alternen periodos de convivencia con cada progenitor, garantizando así su relación cercana con ambos. A continuación, detallamos los requisitos de la custodia compartida, tal como se desprenden de la legislación y la jurisprudencia.

Diferencias entre custodia compartida y patria potestad
El Artículo 154 del Código Civil define la patria potestad como:
«La responsabilidad que los padres tienen respecto a sus hijos menores.”

En términos generales, cuando los padres se separan, ambos conservan la patria potestad de sus hijos. Sin embargo, la custodia (también conocida como guardia y custodia) hace referencia a la convivencia y el cuidado diario de los menores: convivir con ellos, supervisar sus rutinas, atender sus necesidades, entre otros aspectos.

Tras la separación, la custodia puede ser asignada a uno de los progenitores o compartida por ambos. En este último caso, se habla de custodia compartida.

Situación actual de la custodia compartida
La custodia compartida fue introducida en el ordenamiento jurídico con la reforma del Código Civil mediante la Ley 15/2005. Desde entonces, este régimen se ha convertido en el más común en los juzgados de familia, quienes suelen considerarlo como el modelo preferente.

La jurisprudencia ha reconocido en los últimos años las ventajas de este sistema. Por ejemplo, la Sentencia del Tribunal Supremo 102/2007 destaca los siguientes beneficios:

  1. Fomenta el vínculo con ambos padres: Los hijos tienen la oportunidad de convivir y disfrutar de la presencia de ambos progenitores, lo que contribuye a evitar sentimientos negativos como:
    • Miedo al abandono.
    • Culpa o deslealtad hacia alguno de los padres.
    • Sensación de negación o suplantación.
  2. Derechos y obligaciones parentales: Permite que ambos padres sigan ejerciendo plenamente sus responsabilidades.
  3. Reconocimiento de la idoneidad de ambos padres: Ninguno de los progenitores queda descalificado ante los ojos del menor o la sociedad.
  4. Equilibrio personal y profesional: Garantiza una distribución equitativa del tiempo, favoreciendo tanto la vida personal como laboral de los padres.
  5. Colaboración entre los progenitores: Este régimen fomenta el diálogo y la cooperación entre ambos, lo que suele derivar en acuerdos beneficiosos para los menores.

¿Cuáles son los requisitos para la custodia compartida?
La decisión sobre la custodia compartida siempre debe priorizar el interés superior del menor. Los jueces no adoptarán este régimen si consideran que puede ser perjudicial para los hijos. Aunque no existe un listado cerrado de criterios, los siguientes factores son habitualmente considerados:

  • La dinámica previa a la separación: Se analiza cómo era la relación de los padres con los menores antes de la ruptura.
  • La opinión de los hijos: Siempre que tengan más de 12 años o cuenten con suficiente madurez, los menores tienen derecho a ser escuchados.
  • Informe del Ministerio Fiscal: El juez puede solicitar además evaluaciones de especialistas si lo considera necesario.
  • Compromiso de los progenitores: Se valora el nivel de implicación de cada padre en el cuidado y bienestar de los menores.
  • Relación entre los padres: Una buena comunicación y entendimiento entre ambos aumenta las posibilidades de optar por la custodia compartida.
  • Disponibilidad de los progenitores: Los horarios laborales y la capacidad para atender a los menores son factores relevantes.

En definitiva, la custodia compartida busca garantizar el desarrollo integral de los menores, promoviendo la participación activa de ambos padres en su vida diaria.